No he trabajado y cuando he despertado el reloj marcaba las once, para mi era mas pronto, pero el paso del tiempo no entiende de voluntades, y si dice las once, son las once. ¡Odio la tiranía de la naturaleza!, me he mirado al espejo y para mi sorpresa estaba calvo. Luego después de tiempo he visto el telediario, me reconforta el desorden de Egipto, va por buen camino, saqueando los museos, ¡Ojalá vuelen las pirámides! Y a si puedan despojarse de ese aberrante pasado lleno de hombres gato y princesas enanas, cuando no enfermas mentales.
De todos modos el mundo árabe en general es decepcionante, cuando esperas algo de ellos se comportan al final como lo que son, inútiles arrastrados por incendiarias dialécticas. Uno en estos momentos echa de menos a Bush y Aznar.
Ahora sigo con mi ingles, a ratos me desanimo y desisto , pero entonces me cabreo y sale a relucir la fuerza del habito.
Me acostare ya con el pensamiento elegido. He escrito tanto que se me han acabado los cartuchos de mi idolatrada pluma, ahora como de costumbre, mi extraña afición por la dejadez , me provocara no comprarlos en un tiempo. Cuando no escribo leo más.
Mi roommate se empeña en darme conversación , es curioso con lo que me gusta hablar y con lo plomizo y pesado que soy, lo poco que me gusta con esta mujer.
Desde que me he enterado que voy a morir en cumplimiento de esa absurda certeza de que todos lo hacen , me entran mas ganas de irme a la cama. Haber si hay suerte y mañana despierto en los mundos de nunca jamás!!!!!!!!
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