sábado, 29 de octubre de 2011

el mal

Hoy después de un sueño extraño, yo estaba desfilando junto a Adolfo Hitler, en un enorme descapotable, recibiendo los aplausos y muestras de sumisión de la multitud, que se frotaba los ojos, al vernos a nosotros, como dioses, que con nuestras decisiones íbamos a engrandecer, sus mezquinos y vulgares destinos, me he despertado con una carga de solemnidad, después de tratar de explicarme a mi mismo la claridad de este sueño, solo he podido llegar a una conclusión: tengo una vida paralela que se ubica en la dimensión del sueño, unos inexplicables lazos, la unen con la vida, que a tenor de sus sufrimientos físicos y estímulos directos parece la real. y entonces he visto la dificultad que engendra la semántica, lo real es la realidad, según la perciben nuestros sentidos, todo esto ya lo explico el gran Schoppenhauer, en el mundo como voluntad y representación, donde a partir de palabras ilumina con una claridad de gran escritor, lo que permanece a oscuras. sin embargo la realidad, ya no es solamente hechos, este tema me fascina, pues he empezado a experimentar como sigo. Yo oigo una noticia y después compruebo si es o no, un echo, y si lo és que explicación tiene, y lo que es o puede ser en principio más interesante, si pudiera darse echos sin explicación alguna.
Después de investigar y leer a aquellos que ninguna dudad cave saben más que yo solo he descubierto esta certeza. Todas las cosas se originan de algo inexplicable, y esto que es inexplicable, nunca és diminuto ni insignificante aún en su no existencia. En resumen, todo inicio es un sueño.

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