y me dijo: no deberíamos pararnos a pensar si la belleza es el bien o el mal. El mal calienta la tierra y el bien lo hiela. Todo es distancia.
Como yo ( he de confesar) no tenia ganas de escuchar más, además no había entendido demasiado bien a que él llamaba belleza, y como esto estaba transitando en el terreno de la discusión, la cual nunca gano por ignorancia o pereza ,decidí cortar por lo sano.
La belleza, mi querido amigo se reduce a un deseo, al menos en mi caso, el deseo de tocar, poseer o tener, o los tres juntos, todo lo demás, como bien dijo el señor Jhonsson (del cual me declaro admirador compulsivo y devoto) es empeñarse en ordeñar al toro después de haberlo hecho a la vaca. Me voy, tengo prisa.
PD: Mi querido Angel, no te enfades,. ocurre que erés más listo que yo, y eso, me incomoda.
Buena reflexión y bonito texto
ResponderEliminar